El Dr. José Bonaparte muy bien señaló que "en los últimos 30 años se realizó en nuestro país, un estudio sostenido y dinámico de los dinosaurios" (1996).
Las investigaciones llevadas a cabo en torno a Ischigualasto y ese fascinante reservorio de fósiles, han permitido notables y prestigiosos hallazgos; allí se han encontrado los más antiguos dinosaurios: Eoraptor lunensis, Herrerasaurus ischigualastensis y Pisanosaurus.
A partir de 1962, dichas exploraciones se llevaron a cabo hacia otras regiones también poseedoras de magníficos fósiles, como por ejemplo las "formaciones" de:
"Los Chañares", "Los Rastros", "Ischigualasto" (San Juan), "El Colorado" y "Talampaya" (La Rioja), que ocupan las tierras áridas y soleadas del oeste argentino, contrastando con la belleza de su colorido y las vistosas geoformas, creadas por los agentes de la naturaleza.
Si decidimos tomar rumbo hacia el sector meridional de nuestro país, recalaremos en la aridez e inmensidad de la Patagonia, allí surgen indemnes las estratificaciones rocosas que han permitido ocultar tesoros fósiles entrañables y muy importantes. Destacándose las formaciones de:
"El Tranquilo" (Santa cruz), "La Amarga" (Neuquen), "Cañadón Asfalto-Cerro Cóndor" (Chubut), "Río Neuquen" (Río Negro) entre las más estudiadas.
Las rocas triásicas, jurásicas y cretácicas nos brindan hallazgos impresionantes, fósiles e improntas con un alto grado de conservación. La Argentina posee aún en sus territorios enormes riquezas paleontológicas; el tiempo, el cuidado y respeto, junto a los trabajos de los paleontólogos irán descifrando ese bagaje de información para el mundo de los "Dinosaurios".
Un trekking paleontológico por el "Valle de la Luna" (Formación Ischigualasto, San Juan) o las extensas tierras mesetiformes de la Patagonia constituyen el más claro ejemplo de un paisaje que emula la época vivida por gran parte de los dinosaurios.
Espacios incólumes, aridez y desolación, pero. unas rocas mágicas donde es muy posible tropezar con fósiles a flor de piel de nuestra madre tierra.
Prof. Juan Pablo Panozzo
  
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